26 de octubre de 2011

La Oscuridad en el Modernismo



Antes de analizar el uso de los temas relacionados a la oscuridad y misterio en el Modernismo, se debe mencionar en qué consistió este movimiento. De acuerdo a la Biblioteca de la prosa modernista de habla hispana, el Modernismo tuvo influencia de varios estilos. Así tenemos que el romanticismo le aportó lo exótico y lo sobrenatural; el naturalismo, lo socialmente lúgubre; el prerrafaelismo, la espiritualidad, la delicadeza; el decadentismo, lo erótico, lo perverso, lo artificioso; el simbolismo, la obsesión por las analogías y la música verbal; el parnasianismo, la mitología y la visión de artes puros, utópicamente intocados por el aburguesamiento de la sociedad. Al parecer cada uno de los movimientos literarios conocidos entonces en Europa, sobre todo en Francia, y América contribuyó en algo a construir el Modernismo.
En los cuentos que he leído en mi clase de "Short Story", se pueden encontrar varias de estas características que reflejan la influencia de los diversos estilos. En ¨El caso de la señorita Amelia¨, por ejemplo, se encuentra el tema de lo sobrenatural. En la historia hay un personaje que no envejece y cuya edad se queda detenida en la niñez. La utilización de este tema se puede interpretar a través de la inocencia que otorgaba Rubén Darío a la juventud. Para el autor, así como para otros modernistas, los niños todavía no han sido corrompidos por la codicia del mundo moderno materialista. Justamente el protagonista de la historia se enamora de eso, de la pureza e inocencia de Amelia. Ya que ese era el estado perfecto (el arte puro) de ese ser, ella se queda detenida en ese momento, antes de ser dañada por lo mundano.
En ¨Cambio de luz¨ y ¨La Venda¨ se evidencian las características modernistas de la espiritualidad, el simbolismo y la obsesión por las analogías. En ambas historias se utiliza la ceguera como representación de la fe ciega. Los personajes principales enfrentan una crisis espiritual causada por la habilidad de poder ver el mundo. Es una analogía entonces que compara al sentido de la vista con el estudio y el conocimiento. Al develarse la venda de la ignorancia, las personas pierden esa fe ciega que es el camino hacia Dios. Precisamente, como explica María Sordo, Unamuno intenta descifrar el destino del hombre, el sentido del universo, y la incógnita de Dios (Sordo, 15).
En ¨Médium¨, en cambio, se expresa la característica de lo perverso. La ¨sonrisa tan rara, tan rara¨ de la hermana de Román causa escalofríos de solo imaginarla. Investigando sobre la ideología de este escritor de la generación del 98 se encuentra que las ideas sobre el hombre y el mundo que se desprenden de sus obras se inscriben a la perfección en la línea del pesimismo existencial” (Rincón Castellano). Cabe especular entonces que la sonrisa escalofriante es simbólica de lo cruel que puede ser la vida y como a veces parece que se estuviera riendo de nosotros.
Acorde a la crisis espiritual de principios del siglo XX, Baroja muestra su radical escepticismo religioso, social y económico. Esto queda claro en la siguiente cita del autor: "No existe verdad política y social. La misma verdad científica, matemática, está en entredicho, y si la Geometría puede tambalearse sobre las bases sólidas de Euclides, ¿qué no les podrá pasar a los dogmas éticos de la sociedad?". Esta duda y la sensación de que la vida no tiene sentido, se entrevé en una de las frases del párrafo inicial de “Médium”: “He analizado todo, he profundizado todo, y vivo intranquilo”. El escepticismo de Baroja da paso a su juego con lo sobrenatural, haciendo al lector reflexionar que si lo que supuestamente es cierto y real deja de tener sentido, se abre la posibilidad de que en lo irreal y oculto se pueda encontrar la verdad.
Referencias
Biblioteca de la prosa modernista de habla hispana. Características del modernismo. http://prosamodernista.com/caracteristicasdelmodernismo.aspx
Sordo, María (2003). La angustia como posible solución al problema entre fe y razón en Miguel de Unamuno, Sören Kierkegaard y Gabriel Marcel. Tesis presentada para la Universidad de las Américas Puebla. http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lhu/sordo_i_mm/capitulo1.pdf

14 de octubre de 2011

Analizando el género del Cuento

Ya que el cuento es parte del género literario de la narrativa, pienso que es importante antes que nada comprender este último término. De acuerdo a Gómez-Martínez, la narrativa hace referencia “a un relato que consta de una serie de sucesos (la historia), a través de la representación humana (el narrador, los personajes) y con posibles comentarios, implícitos o explícitos, sobre la condición humana (el tema)” (Proyecto Ensayo Hispánico). Gómez-Martínez reconoce la complejidad del término e indica que al existir una gran variedad de textos narrativos, cualquier definición puede resultar perjudicial para la creatividad de los autores.

Cabrera Infante proporciona varios ejemplos que nos muestran la antigüedad del cuento y sus diferentes representaciones a lo largo de la historia en varias regiones del mundo. Esto nos hace reflexionar en que no tiene sentido establecer una sola definición porque sería limitar un género muy rico y diverso. Creo que la diversidad del cuento va de la mano con la diversidad de las culturas del mundo, ya que el primero refleja a la segunda. Entonces, en lugar de tratar de definirlo, conviene mejor analizar posibles características que provean pautas de lo que es el cuento, sin cerrarnos tampoco a las mismas.

Respecto a algunas de las características mencionadas por los grandes de la literatura acerca del cuento, encontramos que Edgar Allan Poe pensaba que debe leerse de una sola sentada (no importa si toma 2 minutos o 2 horas) y que debe escribirse solamente si se conoce el final. Hemingway opinaba que el cuento debe ser un iceberg que no muestra todo para que el lector pueda trabajar. También propone la teoría de la “pistola”, la cual implica que si en el cuento aparece un elemento, como por ejemplo una pistola, hay que involucrar al mismo en el final de la historia para que tenga significado. Julio Cortázar consideraba que el cuento debe ganar por KO (“knock-out”), a diferencia de la novela que debe ganar por puntos. Decía además que debe tener un final epifanico y revelador donde todo se resuelva (Talleres de escritura creativa).

A pesar de la opinión descrita anteriormente, vemos que Cortázar no estaba de acuerdo con una definición cerrada del cuento cuando dice:

[...] Nadie puede pretender que los cuentos sólo deban escribirse luego de conocer sus leyes. En primer lugar, no hay tales leyes; a lo sumo cabe hablar de puntos de vista, de ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco encasillable; en segundo lugar, los teóricos y los críticos no tienen por qué ser los cuentistas mismos, y es natural que aquéllos sólo entren en escena cuando exista ya un acervo, un acopio de literatura que permita indagar y esclarecer su desarrollo y sus cualidades (Paredes 32).

Me parecen muy relevantes las opiniones de los expertos ya que nos dan una luz sobre la intención de los autores para escribir sus cuentos, pero pienso que también es importante considerar al lector. Hay lectores que pueden leer de una sola sentada cuarenta páginas y otros que se toman su tiempo en cinco. Inclusive, la reacción del lector puede variar de acuerdo al autor. Por ejemplo, yo puedo leer cien páginas en una sola sentada pero en el caso de Borges, recuerdo que me tomó algunos días “digerir” el único cuento que me he leído del gran escritor argentino.

En cuanto al cuestionamiento sobre la diferencia entre lo que llamamos un “cuento” informal y el “cuento” que pertenece al género literario, pienso que el profesor Fernando Valls, de la Universidad Autónoma de Barcelona nos da una pauta en su discusión sobre el cuento y relato. Nos recuerda que “el término cuento ya se usaba en el siglo XIX para designar la narrativa breve, conviviendo con otros como relación, que Fernán Caballero opone a cuento popular, y leyenda (Bécquer); mientras que el concepto de relato, tal y como lo entendemos hoy, aparece en los últimos años sesenta” (Talleres de escritura creativa). Valls explica que tal vez debido a que el cuento era un término con demasiados significados, alguno de los cuales le proporcionaban una naturaleza negativa, en 1988 el narrador Fernando Quiñones pidió que se sustituyera por relato.

Según Valls, en general el cuento se clasifica en literario y popular. Explica que el popular se refiere a cuentos tradicionales, de hadas, leyendas, y mitos que son transmitidos por tradición popular y que el término relato se contraponía a ésta última clasificación popular, en el sentido de que relato no significaba más que cuento literario. Dice además que el cuento es una narrativa en prosa de hechos imaginarios y que el relato por su parte admite hechos no ficticios, pero nos recuerda que en la literatura nada es definitivo (Talleres de escritura creativa).

Tampoco podemos encasillar ciertas regiones del mundo a la creación de géneros determinados. Leí un ejemplo de esto en la presentación de la antología de cuentos “McOndo”. Un grupo de escritores latinoamericanos que se encontraban en un taller de escritura que ofrecía la Universidad de Iowa, recibieron la oportunidad de publicar en inglés. Pero el pequeño problema es que lo que se esperaba de ellos es que escribieran “realismo mágico” y por esta razón los textos de dos de los escritores involucrados en aquella iniciativa fueron rechazados (McOndo). Es una historia muy interesante que demuestra esa tendencia que tenemos los profesionales, y los seres humanos en general, de querer encasillarlo todo.

Ahora que estoy estudiando sobre la interdisciplinariedad, estoy reflexionando sobre el peligro que representa para la educación, poner límites a los temas de estudios. Pienso entonces que en la literatura es importante hablar sobre géneros, para tener una guía que nos ayude en la lectura y comprensión, pero debemos mantenernos abiertos a distintas posibilidades y propuestas para permitir que los autores nos sorprendan.

25 de septiembre de 2011

Mi homenaje a Federico García Lorca



Con tantas cosas que han pasado en los últimos meses, no pude compartir algo muy importante con ustedes pero más vale tarde que nunca. En agosto tuve la grata experiencia de participar en un happening literario donde recordamos al genial Federico García Lorca. Yo estuve a cargo del desarrollo del contenido del evento y conté con el apoyo de otras personas para leer fragmentos de La casa de Bernarda Alba. Tuvimos también un lindo baile flamenco para celebrar la vida y obra de Lorca.

Comparto parte del contenido del homenaje y un vídeo donde pueden ver un fragmento de la noche lorquiana de Dorothy.

--------------------------------------------------------------------------------------------

El 19 de agosto de este año se cumplen 75 años de la trágica muerte de Federico García Lorca. Para conmemorar este hecho, la Cátedra Libre de Cultura Andaluza declaró a 2011 como ‘Año Lorquiano’, concentrando sus acciones en reflejar la personalidad, la obra y el pensamiento del inmortal poeta y dramaturgo granadino. El evento que presentamos esta noche tiene el objetivo de que en nuestra ciudad se brinde también un homenaje al más importante poeta y dramaturgo español del siglo XX, Federico García Lorca.

García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, un pequeño pueblo andaluz en la provincia de Granada. Le entusiasmaban la música, la poesía y el teatro y concentró toda su atención en estas aficiones. Entre 1919 y 1928, vivió en la Residencia de Estudiantes de Madrid, un centro importante de intercambios culturales donde se hizo amigo de grandes artistas de su generación, tales como el pintor Salvador Dalí y del cineasta Luis Buñuel. Perteneció a la llamada "generación del 27", compuesta, entre otros, por Rafael Alberti, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Jorge Guillén, y Pedro Salinas, con quienes compartió amistad e inquietudes artísticas.

Nacer en un pequeño pueblo granadino, acercó a Lorca hacia la naturaleza, la sabiduría popular y el folclore de la tierra andaluza. Por lo tanto, en su obra se unen lo popular y lo culto en un estilo donde lo preponderante es la expresión del autor. Trata problemas sociales e individuales como la frustración amorosa, las represiones sexuales y el destino trágico. Como dramaturgo, abordó diferentes géneros, aunque su reputación descansa principalmente en las tres tragedias populares: "Bodas de Sangre", "Yerma" y "La casa de Bernarda Alba". Decía Lorca: "Creo que el hecho de ser de Granada me inclina siempre a la comprensión simpática del perseguido. Del gitano, del negro, del judío, del morisco que todos llevamos dentro".

------------------------------------------------------------------------------------------------

Lorca terminó de escribir la que sería su última obra completa, La casa de Bernarda Alba, en 1936. La inspiración de la obra, subtitulada Drama de mujeres en los pueblos de España, fue una familia de apellido Alba que vivía en una aldea donde los padres del dramaturgo tenían una propiedad. En una ocasión en que veraneaba en aquel lugar, Lorca descubrió esa extraña familia de muchachas que sufrían la vigilancia tiránica de la madre.

El artista las describió de la siguiente manera: “Prisioneras privadas de todo albedrío, jamás hablé con ellas; pero las veía pasar como sombras, siempre silenciosas y siempre de negro vestidas…”

Lectura

La obra comienza con el funeral del segundo marido de Bernarda Alba. Las criadas, solas en la casa, ponen de manifiesto su odio por Bernarda, persona clasista y autoritaria.

La Poncia: ¡Ya viene! Limpia bien todo. Si Bernarda no ve relucientes las cosas me arrancará los pocos pelos que me quedan.

Criada: ¡Qué mujer!

La Poncia: Tirana de todos los que la rodean. Es capaz de sentarse encima de tu corazón y ver cómo te mueres durante un año sin que se le cierre esa sonrisa fría que lleva en su maldita cara. ¡Limpia, limpia ese vidriado!

Criada: Sangre en las manos tengo de fregarlo todo.

La Poncia: Ella, la más aseada; ella, la más decente; ella, la más alta. Buen descanso ganó su pobre marido.

Bernarda impone a sus cinco hijas un luto de ocho años:

Bernarda: “En ocho años que dure el luto no ha de entrar en esta casa el viento de la calle. Hacemos cuenta que hemos tapiado con ladrillos puertas y ventanas”.

Este hecho contrasta con los deseos de amar de las hijas. Angustias, la hija mayor, es solicitada por Pepe el Romano, un joven atractivo quien perturba el ambiente familiar, pues Adela y Martirio también se enamoran de él. Adela atrae a Pepe, pero Martirio la denuncia cuando se encuentra con su amante en el corral de la casa:

Martirio: ¿Dónde vas?

Adela: ¡Quítate de la puerta!

Martirio: ¡Pasa si puedes!

Adela: ¡Aparta! (Lucha.)

Martirio: (A voces.) ¡Madre, madre!

Bernarda acude presurosa y dispara contra Pepe.




22 de septiembre de 2011

La lucha feminista de María de Zayas


Ahora que estoy aprendiendo sobre los cambios de la situación de la mujer en la revolución americana y francesa, me he dado cuenta de como las mujeres a través de la literatura reclamaron el derecho a ser escuchadas y desafiaron el rol que la sociedad les imponía. Fue muy grato entonces leer sobre María de Zayas (1590–1661) y pensar en ella como una revolucionaria del feminismo durante el Siglo de Oro español.

Por lo que pude leer, me parece que se podría considerar a De Zayas como una predecesora de Mary Wollstonecraft y Simone de Beauvoir. Esto es fascinante si pensamos en los siglos que apartan a estas escritoras feministas. Resulta estimulante comprobar que a través del tiempo y alrededor del mundo siempre ha habido, y espero que siempre haya, mujeres fuertes que han hecho frente a la sociedad para reclamar una posición igualitaria.

Con respecto a la lectura de La inocencia castigada lo primero que me sorprendió fue el tono fuerte con el cual la mujer que cuenta la historia se dirige a los hombres. En esa época, que una mujer hablara así a los hombres era muy mal visto y esta es la primera señal de las agallas de María de Zayas. Luego cuando leí: “En una ciudad cerca de la gran Sevilla, que no quiero nombrarla…”, obviamente me acordé de la famosa frase con que comienza El Quijote de la Mancha. El uso de esta frase parece un homenaje a Cervantes quien por lo visto fue de gran influencia en la obra de María de Zayas a través de sus Novelas Ejemplares.

La crueldad que es cometida contra la protagonista de la historia, me recordó el nombre de mi análisis sobre las obras de Lorca, cuyo título comenzaba con las palabras: “Silenciadas entre las paredes…”. Inclusive, el primer título que se me ocurrió fue: “Encerrada entre las paredes…”. Entonces veo este hecho del emparedamiento como una metáfora de impedir la comunicación de la mujer, negándole de esta manera el derecho a su opinión.

Además del paralelo entre el encierro que usa De Zayas en su historia y el nombre de mi trabajo, me saltó un poco el corazón cuando leí que una de las obras de esta escritora se llama La traición en la amistad. ¡Yo escribí una historia con ese nombre en un taller de escritura creativa! Luego me di cuenta que es el primer trabajo publicado que se lista de la obra de esta gran española. ¡Oh, gran sorpresa! Durante el verano pasado, mi historia sobre la amistad salió publicada en la revista semanal de un periódico de Ecuador. Es decir que es, técnicamente, mi primera historia publicada. Quién sabe y a lo mejor conocí a María de Zayas en otra vida. Me quedo con la curiosidad de leer más de su obra.

26 de junio de 2011

La perturbadora Nada de Janne Teller

La aclamada novela Nada (Seix Barral, 2011) de Janne Teller ha sido la novela escogida por una amiga escritora para iniciar un club de lectura en mi ciudad. Como introducción al libro, vimos la pelicula “Let me in” (2010), sobre una niña vampira, la cual me dejó perturbada y me causó algunas pesadillas. No comprendía por qué me habían hecho pasar por la tortura de ver a una niña destrozando cuerpos para chupar la sangre y a unos niños bullies atormentando al más debilucho de la escuela, para luego acabar ellos mismos hechos pedazos, literalmente, por la niña vampira.

Pero a medida que me iba adentrando en la lectura de Nada, comprendí por qué la película arriba mencionada hacía sentido. La historia de Teller comienza en un salón de clases de una escuela cualquiera. Uno de los niños, Pierre Anthon, decide abandonar la escuela e irse a sentar en la rama de un árbol, porque llega a la conclusión de que nada en la vida vale la pena. Sus palabras exactas son: “Nada importa, hace mucho que lo sé. Así que no merece la pena hacer nada. Eso acabo de descubrirlo. La logica del niño es que si al final todos morimos, entonces para qué esforzarnos, si igual vamos a acabar en nada.

Luego de esto, lo que me esperaba, de acuerdo a lo que había investigado sobre el libro, es que los compañeros de Pierre Anthon procedieran a darle diferentes argumentos para convencerlo de que sí existen motivos que hacen que la vida merezca le pena y que se pondrían manos a la obra para hayar entre todos el significado de la vida.

¡Pues va a ser que no! Nada de argumentos. Nada de reflexiones. Los que estos niños, o más bien adolescentes tempranos, comienzan a hacer, no es para nada lo que yo me esperaba. Los compañerso de Pierre Anthon se involucran en una serie de actos macabros, intentando coleccionar objetos o símbolos para una torre de significado. Vamos, que en la susodicha torre, se podrán encontrar desde la cabeza cercenada de un perro, hasta el ataúd, con cuerpo incluido, del hermanito de uno de los chicos del grupo. ¿Cómo? Pues eso mismo me pasé preguntando yo a lo largo de la novela.

Regresé al club de lectura con muchas interrogantes y con un sentimiento de agobio. ¿Para qué me habían hecho pasar por esta perturbadora experiencia? Pero eso es lo interesante de los clubs de lectura. Al escuchar al resto de participantes del grupo, poco a poco fui dejando entrar otros puntos de vista y otras perspectivas que le dieron forma a mis desordenados pensamientos e impresiones.

Hablamos de los monstrous seductores, de como en la monstruosidad clásica griega, la belleza o fealdad del exterior concordaba con aquella del interior. Era parte de la justicia divina. Hoy en día, como se evidencia por el culto a las historias de vampiros, los monstruos llevan una hermosa piel a lo Edward Cullen. En Nada el monstruo que vemos es el terrible fenómeno del “bullying”. Es impresionante la crueldad y total falta de compasión que se puede encontrar en un grupo de niños bullies.

¿Por qué los niños de la historia reaccionan con tanta violencia a las palabras de Pierre Anthon? Conversamos entonces de que la uniformidad ayuda a que el cerebro se relaje. Todos estos niños vivían en un pueblo pequeño donde todo transcurría de la misma manera todos los días y así se esperaban que fuera para siempre. El hecho de que uno de los compañeros rompiera con esta monotonía, lleva al resto del grupo a la locura. Al final, en una de los pasajes más inquietantes que he leído en mi larga trayectoria como lectora, lo único que puede satisfacer a estos niños bullies es la inmolación de Pierre Anthon. ¡Terrible!

Comprendo perfectamente por qué esta novela ha generado tanta controversia. Si tuviera hijos, no me gustaría que ellos leyeran esta novela como parte del currículo escolar a menos de que tuviera la seguridad de que contarían con la guía adecuada. Si a mí, adulta con muchos años de experiencia con los libros, me ha hecho falta una guía experta para descifrar el significado de estas páginas espeluznantes y a veces sangrientas, pues imagínense cómo la lectura de Nada podría afectar a un niño o a un adolescente. Ciertamente es un tema que no se puede tomar de ningún modo a la ligera.

Pues qué les puedo decir para terminar. Que no ha sido uno de mis libros favoritos, y a decir verdad, me resultó bastante difícil leerlo. Si no hubiera sido porque lo debía leer para mi club de lectura, probablemente lo habría dejado luego de 20 páginas. Pero a lo mejor, es justamente ese el mensaje que me debo llevar del libro. La verdad o la realidad puede resultar muchas veces incómoda, pero solo enfrentándola, reconociéndola, podremos saber qué debemos corregir y mejorar, para así crecer como seres humanos. Y como dijo uno de mis compañeros de lectura, el error de Pierre Anthon fue el de solamente enfocarse en el final del camino. Pero el significado de la vida realmente está en el viaje, en el aquí y ahora. Porque si no disfrutamos el camino, ahí si que nos iremos con la misma sensación con la que se esfumó Pierre Anthon de este mundo, con el triste vacío de la nada.


5 de junio de 2011

¿Es que no tiene derecho una pobre mujer a respirar con libertad?




En un día como hoy, hace 113 años, nació Federico García Lorca (5 de junio de 1898 Fuente Vaqueros, Granada, España), uno de los más importantes dramaturgos y poetas del siglo XX. En homenaje a su memoria y trabajo, comparto con ustedes el inicio de una conferencia que preparé sobre sus obras La Casa de Bernarda Alba y Bodas de Sangre. Espero poder presentar esta conferencia próximamente en una universidad de mi país.

Hay cosas encerradas dentro de los muros que,

si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo.

Federico García Lorca

Silenciadas entre las paredes: La mujer en La casa de Bernarda Alba y Bodas de Sangre

Considerando que no fue hasta 1946 y 1949 respectivamente que Mary R. Beard y Simone de Beauvoir publicaron sus estudios feministas Woman as Force in History y Le Deuxiéme Sexe, el dramaturgo español Federico García Lorca, quien trató de concientizar al público sobre la situación injusta de la mujer en la España del siglo XX, puede ser visto como un pionero en la defensa de los derechos de las mujeres. Tal como Ana María Ramírez afirma, “Nadie como García Lorca ha mostrado con más verismo la vida de muchas mujeres que han protagonizado una silente tragedia de deseos, de ilusiones, y esperanzas reprimidas o ahogadas por la tiranía de distintos seres” (2).

La preocupación de Lorca por la mujer provenía en gran parte de su solidaridad por los sectores marginados de la época. Así lo explica Leticia Taylor: “García Lorca cries with the weak, the suffering, the underprivileged. He is a humanitarian and dreams of a perfect state of things” (33).

Un ejemplo de este espíritu humanitario por diversos tipos de grupos marginados queda ilustrado durante la estancia del poeta granadino en Nueva York. A pesar de que Lorca no sintió mucha afinidad por la cultura anglosajona, se encontró en cambio bastante atraído hacia la vida nocturna de Harlem. Los ritmos de los cantantes de blues llamaron su atención de la misma manera que lo habían hecho durante su niñez los gitanos andaluces (Honig 14). Probablemente esto haya sido porque el canto del blues tiene ese tono de lamento y melancolía que es característico del cante gitano.

Ese eco de sufrimiento que llegaba a Lorca de los negros es ilustrado por Honig: “He wandered through Harlem streets by day and saw into the dark suffering of the crowded houses where the great negro was prisoner in a janitor’s uniform” (14). Dice Leticia Taylor sobre las impresiones de Lorca durante su estancia en Nueva York: “The injustice of man toward man in this chaos of opulence and misery filled him with the same kind of pity and sadness that he had in Spain for his ill-treated gypsies” (33).

Este sentimiento de solidaridad hacia los grupos discriminados, se dio seguramente debido al propio aislamiento sufrido por Lorca a causa de su homosexualidad. De acuerdo a Walter Dobrian, Lorca se sintió a lo largo de su vida marginado y perseguido por la sociedad por ser diferente del resto. Cuenta que los compañeros del poeta durante el segundo curso de su escuela granadina, “se reían de su aspecto un tanto afeminado, llamándole cruelmente Federica” (464). Inclusive su profesor, un hombre intolerante de mentalidad machista, lo hacía sentar en la última fila para no tener que verlo (Dobrian 464).

Este repudio afectó grandemente a Lorca e impidió que tuviera la libertad de expresar sus sentimientos románticos abiertamente. Tanto así, que llegó a cambiar el titulo de al menos uno de sus poemas por temor a los prejuicios sociales que pudieran causar a su propia persona y al destinatario. Es así que el titulo “Soneto gongorino en que Federico manda a su amigo una paloma” fue cambiado a “Soneto gongorino en que el poeta manda a su amor una paloma” (Dobrian 465).

Impresiona el relato de Ian Gibson, quien cuenta que “después de su asesinato en 1936 en las afueras de Granada, uno de los asesinos se jactaba en la taberna [diciendo] – Acabamos de matar a Federico García Lorca. Yo le metí dos tiros en el culo por maricen” (II: 487). Lorca fue perseguido brutalmente por la intolerancia hasta el día de su muerte.

Tiene sentido entonces pensar que, a través de la reflexión sobre la situación de la mujer en sus obras, Lorca estaba apelando también a la conciencia colectiva sobre la opresión sufrida por los homosexuales en España. Al escribir en Doña Rosita La Soltera: “¿Es que no tiene derecho una pobre mujer a respirar con libertad?” (Obras Completas, 1429), estuviera quizás haciendo también un comentario sobre el sentimiento de ahogo que lo embargaba al no poder manifestar su sexualidad a plenitud.

Al inicio del siglo XX en España, el sistema patriarcal exigía un estado de subordinación por parte de las mujeres. Esto era determinado, en primer lugar, por medio de una legislación basada en el Código Penal de 1870, el Código de Comercio de 1885 y el Código Civil de 1889. De acuerdo a esta legislación, las mujeres requerían la autorización de sus maridos para realizar actividades económicas, para la firma de contratos, y hasta para realizar compras de valores altos. No se les estaba permitido controlar su propio salario y este debía ser administrado por sus cónyuges (Ministerio de Educación de España).

El código penal instauró sanciones severas para las mujeres que no obedecieran u ofendieran a sus esposos. Por ejemplo, si el marido mataba o lastimaba a la esposa por adúltera, su castigo era únicamente el destierro temporal. Para una mujer en cambio, bajo las mismas circunstancias, la pena era prisión de por vida. Además del aspecto legislativo, la sumisión de la mujer se formaba dentro del ámbito social, el cual determinaba el rol de las mujeres. Este rol las relegaba a las labores domésticas y maternas; “cualquier intento de salirse de ese rol era duramente reprobado por hombres y mujeres, cuando no era objeto de burla y ridiculización” (Ministerio de Educación de España).

Esta realidad de la mujer española a inicios del siglo XX se ve fielmente reflejada en la trama y los personajes de Bodas de Sangre y La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca. En 1933, el dramaturgo granadino, estrenó con gran éxito en el teatro Beatriz de Madrid Bodas de Sangre. La trama de esta obra se basa en un caso ocurrido en Níjar (Almería) el cual había recibido gran cobertura periodística años atrás. Lorca utilizó la decisión de una mujer de huir con un pretendiente del pasado en el día de su boda así como el consiguiente asesinato del susodicho a manos de un familiar del novio para edificar su trágica obra (Bodas 33, 34).